Buenas razones para no hacer dieta

Hasta ahora siempre hemos decantado por la única razón de hacer dieta, estar flaca (aunque lo estemos). Pero ahora te contamos los motivos por los cuales no sucumbir a una dieta más. Según leí en La Nación, existen varios motivos, justificados, para no caer en la tentación, nada agradable, de hacer una dieta.

Por ejemplo, el conocido efecto rebote, aquel que se logra cuando se hace una dieta rápida, con la cual se recupera de forma aún más rápida el peso perdido. Otro es que después de habernos prohibido de degustar ciertos alimentos se viene el no deseado atracón; ya que la restricción aumenta el deseo.

Otras razones importantísimas son, primero, que la mayoría de las dietas no son saludables; y segundo, que muchas de ellas van en contra de los hábitos sociales. Cada vez se come más solos y apurados, o frente al televisor en lugar de hacerlo a una mesa, lo cual predispone a la obesidad, porque se pierde la noción de las porciones y las cantidades.

Por otra parte, aquellas dietas que requieran horarios o tipos de alimentos diferentes de los que consumimos de forma habitual se vuelven muy difícil de seguir, por lo que rápidamente se la abandona.

Asimismo, cuando se fracasa con una dieta se siente frustración y culpa, generándose el enorme deseo de comer. Aparte, la disminución de peso que se logra por las dietas raramente se mantiene en el tiempo.

Por último, la obesidad es bastante compleja como para ser curada con una dieta, porque tiene componentes genéticos, hereditarios, culturales, hormonales, metabólicos y emocionales, lo cual la hacen nesecitar un trabajo interdisciplinario.

Por eso hay que adoptar hábitos saludables a lo largo del tiempo, y no comer lechuga por unos días. Hacer ejercicio es vital para nuestro cuerpo y nuestra mente. Sumando buena comida, en raciones razonables, más ejercicio, y en algunos casos terapia, la solución es palpable.


Escribe un comentario


Artículos relacionados