Querer ser distinta ¿está mal?

La imagen hoy lo es todo ¿o en realidad siempre fue así? A lo mejor antes las exigencias de la sociedad pasaban por otro lado, como que una mujer a los 30 no podía estar soltera, o que nadie se podía ir a vivir en pareja sin antes haberse casado, o que se debía llegar virgen al matrimonio, etc., etc.

La sociedad desde siempre ha tenido ideales a seguir, pero qué pasa cuando una no quiere lo que todos los demás sí. Quizás no todas soñamos con un cuerpo perfecto, una carrera profesional súper exigente y exitosa, o casarnos y tener hijos.

Y ahí aparece la mirada ajena, incluso de mujeres de nuestra misma edad, que nos perciben de forma rara, como pensando que estamos mal, cuando en realidad no se animan a decir ellas lo que realmente quieren.

A veces la valentía de unas pocas por querer salirse de las exigencias ajenas molesta a los demás, aunque también puede resultar alentador para otros. Lo que veo bueno de hoy, es que diferenciarse del resto está en auge.

Claro que para ello hay que ser muy fuerte y soportar las críticas. Aunque como se sabe, la gente siempre habla. Lo bueno es escucharnos a nosotras mismas, y hacer oídos sordos a las necedades.


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