Valentino se renueva y apunta a una clientela menos rica
“Queremos abrir la marca a diferentes consumidores”, afirmó Stefano Sassi, el consejero de la firma Permira, que compró la marca después del alejamiento de Valentino Gravani del mundo de la moda. Sus trajes de noche de rojo, que se convirtieron en un sello y casi en un producto registrado de la marca, y sus vestidos en blanco y negro apuntaban directamente a los estilosos ricos que asisten a comidas “chic” y a cenas de gala.
A diferencia de su fundador, que hizo que su lujosa empresa vistiera a personalidades de Hollywood y a la realeza europea, sus nuevos dueños quieren acercar sus diseños a un público menos glamoroso.
“Con respeto a una clientela que es tradicionalmente rica y no demasiado sensible al tema del precio (…) queremos abrirnos a un tipo de consumidor más moderno, más internacional y más conciente del precio”, aseguró.
Evidentemente quieren darle a la marca un “valor agregado” que llegue a todos los consumidores en general pero “manteniendo el mismo nivel que fue puesto por su fundador”. “La excelencia de Valentino no puede estar sólo en la alta costura y en los prêt-a-porter (listos para llevar). También tiene que estar en …perfumes, en un reloj”.





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