Convivir sin casarse “anima” más a tener hijos

Una investigación coordinada por las Naciones Unidas asegura que los comportamientos menos tradicionales promueven la fertilidad y que crece la tendencia de mujeres que trabajan fuera del hogar y que apuestan a la maternidad.

Del estudio se desprende que la tasa de fertilidad de las parejas europeas que conviven sin casarse o donde la mujer trabaja es más alta que la media. “Antes, cuanto más alta era la participación de la mujer en el mercado laboral, menor era la tasa de fertilidad”; ahora “la fertilidad es mayor allí donde la participación femenina es más elevada”, dijo Francesco Billari, director del Centro de Investigación Social de la Universidad Luigi Bocconi (Italia).

Otro factor clave que estimula la decisión de tener hijos es el bienestar, que está subjetivamente asociado a la felicidad. “La felicidad tiene una relación positiva con la fertilidad. Existen pruebas de que los individuos más felices tienen más tendencia a intentar tener niños”, explicó el experto. Según parece, “la percepción de que los niños aportan felicidad es más fuerte en países donde hay una mayor compatibilidad entre trabajo y familia” y mencionó a Francia como ejemplo.


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